Meditacion y mindfulness

Inteligencia emocional: Gratitud

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Creo que no te descubro nada nuevo si te cuento que, para ser feliz, necesitas la gratitud.

Está más que estudiado que aquellos que reportan más felicidad, prestan mucha más atención a las cosas de su vida por las que estar agradecidos. Todos, sin excepción, tienen algún tipo de ritual en el que agradecen lo bueno que hay en sus vidas.

Una historia personal

En el cole de mi hijo nos envían cada poco tiempo un papel en el que nos piden que escribamos algo excepcional que haya pasado en su vida.

Puede ser algo que haya conseguido hacer, algo nuevo que haya probado, un gesto amable sin que se lo pidan… cualquier cosa digna de ser recordada.

Vamos, algo por lo que dar las gracias.

Qué difícil es fijarse en lo bueno

Pues el caso es que soy incapaz de rellenar el papel. Y no porque mi hijo no tenga momentos para contar, sino porque los doy tan por supuestos que no me acuerdo de ninguno.

Eso sí, cuando me saca de mis casillas me acuerdo durante días.

estar agradecido por las pequeñas cosas

Trabajar la gratitud

Ya hemos hablado antes de la tendencia de la mente a centrarse en lo negativo. Por eso es imprescindible practicar activamente aquellas cualidades que queremos desarrollar.

No es que no haya nada bueno en tu vida, es que estás demasiado pendiente de lo que no es tan bueno.

Pero es como cuando te compras un coche nuevo y de repente lo ves en todas partes. Cuanto más pendiente estés de las cosas buenas, más las verás.

Cosas por las que estar agradecido

La belleza de la gratitud es que, muy rápidamente, te das cuenta de que te sientes agradecido hasta por cosas que no tienen nada que ver contigo.

Por ejemplo, ¿cuántas veces has ido en el metro (o en el coche, el autobús o andando, vaya) y has visto a extraños siendo amables, y te has pillado a ti mismo sonriendo como un tonto?

Igual eran unos abuelos con sus nietos, o un chaval cediendo el sitio a otra persona, o una pareja cogiéndose de la mano, o unos amigos riéndose en una cafetería.

Y de repente te parece que el día es más bonito, y que la luz hace que los colores destaquen aún más.

Es porque, de una forma intuitiva y profunda te das cuenta de que eso que estás viendo es lo que te conecta con el resto.

Esa capacidad de dar, esa alegría por compartir tu tiempo con otro, esa sensación de bienestar que nos produce el crear una sonrisa o aliviar una lágrima, es lo que nos une.

Positivismo

Vale, llegados a este punto, tengo algo que decir respecto a esta tendencia que vivimos últimamente. Ya sabes de qué hablo, esa en la que se habla de que, si tienes la actitud adecuada, atraerás abundancia y riqueza.

Ese mensaje me produce mucho rechazo.

Abundancia y dinero

Primero porque suele ir asociada a abundancia económica. Del tipo: «Si de verdad quieres que te toque la lotería, sólo tienes que visualizarlo y te tocará».

Lo siguiente es un señor contándote cómo su vida era miserable hasta que hizo un curso de coaching (por el que, por cierto, se cobra una pasta).

A partir de entonces su vida es maravillosa porque puede trabajar desde el desierto (y aquí una foto de un paisaje idílico y un tío con un pinganillo súper relajado mirando al infinito).

la felicidad es estar agradecido
foto de pexels

¿Te suena?

Que no digo que el coaching esté mal, no me malinterpretes.

Pero me preocupa que nos vendan que «esa» es la abundancia que tenemos que querer.

Tal vez, cuando los budistas hablan de «abundancia» se refieren más a darse cuenta de lo bueno que ya existe en tu vida.

Porque las cosas no son fáciles. El cerebro puede cambiar, pero desde luego no así como así.

Y todos querríamos un milagro que nos hiciera ser como soñamos ser pero, honestamente, si fuera tan fácil, ¿no lo habríamos conseguido ya?

Además, se me ocurre que, tal vez, si fuera tan fácil, no merecería la pena.

Experiencias difíciles

La segunda razón es que, parte del mensaje va asociado a la idea de dejar de sentir «emociones negativas».

Y es un mensaje peligroso.

Porque no puedes dejar de experimentar emociones, ya sean las placenteras o las desagradables. Solo puedes elegir cómo te relacionas con ellas (que no es poco, ¿eh?)

Si te crees este mensaje, te sentirás avergonzado e inútil por no ser capaz de liberarte de esas emociones que no te gustan.

Y, por cierto, la felicidad no se consigue dejando de experimentar lo que percibimos como desagradable.

En resumen

Ser positivo, ser optimista, estar agradecido, no quiere decir que todo sea de color de rosa y que nunca te sientas mal, o que no veas aquello que no te gusta.

Sólo quiere decir que también te fijas en lo positivo y lo bueno, y que le das mucha importancia a verlo porque sabes que es muy fácil dejarse arrastrar por el sesgo de negatividad.

Mira, te pongo un ejemplo:

El otro día mi marido se hizo daño en una muñeca. Resulta que no teníamos muñequera y la dolía cada vez que movía la mano, así que compramos una online y esa misma tarde nos llegó.

Durante la cena, de repente, dijo: «¿Sabéis por qué estoy agradecido? Por tener la oportunidad de necesitar algo y tenerlo disponible ese mismo día»

A eso me refiero. No hace falta estar agradecido por cosas inesperadas, sino darse cuenta de que el sol sigue estando en el cielo, hasta cuando llueve. Justo detrás de las nubes.

Gratitud y felicidad

El elemento básico en todos los estudios sobre felicidad es el altruismo. Parece que es imposible sentir que la vida de uno es plena y feliz si no nos damos a los demás.

Y, aunque pueda parecer que hablamos de cosas distintas, parece que hay una relación directa entre la gratitud y el altruismo.

darnos a los demás nos hace más felices
Foto de rawpixel.com from Pexels

Estudios sobre altruismo

El problema con hacer un estudio de este tipo es que, la mayoría, se hacen con cuestionarios en los que la gente reporta sus propias experiencias.

Esto hace que sea muy difícil valorar cuánto de lo que cuenta el sujeto es real y cuánto es lo que le gustaría. Por ejemplo, si dice que participa activamente en una ONG, puede querer decir que tienen una suscripción mensual pero no le dedica parte de su tiempo.

Gratitud y bienestar

Pero ya se están realizando estudios en los que se observa la actividad cerebral cuando los sujetos deciden ser altruistas. Aquí se valora, no lo que el sujeto reporta, sino qué parte de su cerebro se activa y cuánto.

Gracias a la tecnología sabemos que, en los cerebros de la gente que tiene comportamientos más altruistas se activan más los neurotransmisores asociados a sensaciones de bienestar.

O sea, ser altruista te hace sentir bien.

Relación entre gratitud y altruismo

En otro estudio se trató de encontrar una relación entre la gratitud y el altruismo.

Se analizó a sujetos antes y después de practicar un diario de meditación y se comparó con un grupo de control.

Se descubrió que, aquellos que habían practicado gratitud presentaban un aumento en la actividad de las áreas del cerebro asociadas al altruismo, lo que nos hace intuir que la relación es directa.

Culpa y gratitud

He oído varias veces hablar del efecto cascada que tiene el ser amable. Si le cedes el paso a alguien en la calle, esa persona lo hará también con la siguiente persona que se encuentre, etc…

Se estima que cada acto de generosidad se extiende hasta a cinco personas (de esto no tengo el enlace, lo siento. Aunque bueno, con que afecte a una persona ya merecería la pena, ¿no?)

La cosa es que, cuando escuché esto me hizo sentir mal. Porque me di cuenta de que, muchas de las veces que alguien es amable conmigo (por ejemplo, me ceden el paso con el coche) soy amable con el siguiente por vergüenza.

O sea, que si esa primera persona no me hubiera cedido el paso, ni me habría dado cuenta de hacer yo lo mismo.

Y me da vergüenza reconocer que no me sale solo.

Pero esto de la meditación y la compasión es maravilloso, y te permite aprender de lo que experimentas.

Puedo trabajar la aceptación de esa sensación de vergüenza, y reconocer que, cualidades como la gratitud y el altruismo, aunque sean naturales en el ser humano, han sido relegadas durante tanto tiempo que necesitamos prestarles atención durante un tiempo antes de convertirse en respuestas automáticas.

Y sí, puedo confirmar que, con tiempo y práctica, empiezas a tener reacciones más altruistas sin esperar nada a cambio y sin pensarlo demasiado.

Cómo trabajar la gratitud

Pues mira, te voy a dar ideas:

  • Diario de gratitud. Una de las cosas buenas del diario de gratitud es que puedes consultarlo cuando estés de bajón y no se te ocurran razones para estar agradecido.
  • Presta atención a las pequeñas cosas.
  • Celebra lo que va bien ahora mismo (¡No se me ha roto el coche!; Ha salido el sol; Hoy no me duele nada-o me duele menos, etc)
  • Date cuenta de que, para apreciar lo bueno, no hace falta esperar a que todo vaya bien. Puedes desear tener una casa más grande pero estar agradecido por tener una en la que, porque estáis apretados, pasáis más tiempo juntos.
  • Practica la gratitud en las cosas del día a día. Por ejemplo, dedica un momento a apreciar la comida que tienes delante y todo lo que la rodea.
  • Recuerda estar agradecido por los pequeños actos de amabilidad que realizas cada día, sujetar a alguien la puerta, sonreír, cocinar, dar las gracias, etc.
  • Di «gracias». Hay estudios que demuestran que dar las gracias no solo hacen sentir bien al que las recibe, sino también al que las da.

Presta atención a cómo te hace sentir

Es muy importante que dediques atención a percibir cómo te hacen sentir estas experiencias.

De esta forma trabajamos el dirigir nuestra atención hacia aquello que nos hace sentir mejor y será más fácil reconocer aquello por lo que estar agradecido en el futuro.

Yo estoy agradecida por…

  • Tener la oportunidad de elegir qué hacer en mi vida.
  • Haber aprendido que no soy las etiquetas que me he puesto toda mi vida.
  • Llevar en el corazón a los que quiero, vaya donde vaya.
  • La tostada del desayuno.
  • El contacto de las manos de mis hijos en mis brazos cuando me abrazan.
  • El maullido ruidoso de mi gata cuando quiere mimos y su ronroneo cuando la abrazo.

¿Cómo llevas esto de la gratitud? ¿Tienes algún ritual para dar las gracias que no se haya nombrado en este artículo? ¿Cómo te hace sentir cuando alguien es amable contigo?

Déjame un comentario. Me encantará compartir experiencias contigo.

Rumi
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